Que quede entre nos. La Catedral se llenó de toreros, famosos de la crónica rosa y periodistas

Sábado 9 nov. 2019. PEPE RIQUELME

Corría el año 1998. En noviembre de ese año, en la Catedral de Murcia, se celebró un bautizo por todo lo alto y de postín. Se trataba del bautizo de la primera hija del torero Pepín Liria y de su esposa María José Pardo.

Este bautizo congregó en la Catedral a lo más granado de la época del mundo taurino, de los personajes del papel couché y de los periodistas de la crónica rosa. En esta lista de invitados figuraban, por ejemplo, la cantante Rocio Jurado y el diestro cartagenero José Ortega Cano, el torero Espartaco y su espolea Patricia Rato, el jugador de fútbol Miguel Porland ‘Chendo’, el conocido y televisivo crítico taurino Manolo Molés… y un largo etcétera.

El sacerdote que ofició la ceremonia en la Catedral parecía loco de contento al ver la gran expectación generada alrededor del bautizo de la pareja murciana y la gran asistencia de famosos de la farándula taurina.

El convite fue en el restaurante Hispano, e incluso los fotógrafos y periodistas tuvieron su rincón y mesa reservada para tomar una cerveza.

El revuelo en la Catedral fue enorme y la pequeña bautizada, supuesta protagonista, observaba todo aún sin comprender con unos ojos muy avispados. Ese bebé tiene hoy 21 años. Pepín Liria, el torero de Cehegín, está ya retirado de los ruedos pero sigue detrás de la barrera muy de cerca el mundo taurino murciano.

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