Café con Hugo. Globos de todos
Por HUGO BENEDETTI
Miércoles, 23 sep. 2026
Globos… golosinas… payasos… dibujos animados. Correr detrás de una pelota. Reírse con amigos. Inventar mundos donde todo es posible. Eso veía hacer a mi nieto. Apenas seis años… Y ya con una imaginación sin límites. Me contaba aventuras increíbles, llenas de magia y fantasía. Y mientras lo escuchaba, pensaba: a pesar de todo lo nuevo que los rodea –las pantallas, la tecnología, la conexión constante–, los niños siguen siendo niños. Siguen buscando los globos, los caramelos, las máscaras de payaso. Siguen corriendo detrás de una pelota. Siguen encontrando en esas cosas simples… la alegría más pura.
Y comprendí algo. Han cambiado los tiempos, sí… pero hay una magia que no se pierde. Un hilo invisible que une generaciones. El mismo hilo que un día también nos ató a nosotros… cuando mirábamos el cielo con un globo en la mano, soñando sin saber muy bien con qué.
Desde un banco en la plaza, mirando a esos pequeños correr y reír, uno siente que el mundo cambia,
pero hay algo que permanece. Esa chispa que hace que la infancia siga siendo el lugar más puro,
más verdadero, más lleno de promesas.
Y tal vez, entre tantas preguntas que los adultos no sabemos responder, esa sea una certeza posible: que la magia de los sueños, la que empieza con un globo, una pelota o una risa, es lo único que, generación tras generación, sigue dándole sentido al paso del tiempo.

Hugo Benedetti es periodista argentino residente en Alcantarilla